Está disponible la vacuna para la Fiebre Hemorrágica Argentina

El Ministerio de Salud provincial, a través de la dirección de Epidemiologia, informó que está disponible la vacuna Candid#1, contra la Fiebre Hemorrágica Argentina, en todos los centros de salud del sur santafesino.

La misma se aplica de forma gratuita a todas aquellas personas que vivan o circulen por la zona endémica, ya que la enfermedad afecta a una región del país que abarca parte sur de la provincia de Santa Fe, noroeste de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba y este de La Pampa.

El director provincial de Epidemiología, Julio Cesar Befani Bernal, explicó que la Fiebre Hemorrágica Argentina “presenta cuadros clínicos de gravedad variable, desde formas leves a graves, y que se caracteriza por fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas y vómitos y alteraciones de la sangre, como también por problemas neurológicos, renales y cardiovasculares. Sin tratamiento, puede ser mortal”.

La vacuna Candid#1 está indicada para aquellas personas mayores de 15 años, que habitan las zonas endémicas. En el caso de las mujeres, no deben estar embarazadas o amamantando, ni presentar cuadros agudos o crónicos descompensados, ni estar recibiendo corticoides sistémicos, ni experimentar cuadros de inmunosupresión congénitos o adquiridos y no deben haber recibido otras vacunas y/o gammaglobulinas, cualquiera sea, en el mes previo, ni recibirlas en el mes posterior.







FIEBRE HEMORRÁGICA ARGENTINA

Esta enfermedad también conocida como “mal de los rastrojos” es causada por el virus Junín y suele estar presente en algunas especies de roedores silvestres que presentan infecciones crónicas sin síntomas, con eliminación del virus, particularmente por la saliva, que contagia a roedores sanos y contamina el medio ambiente, a partir del cual el hombre se infecta accidentalmente.

Los casos pueden producirse durante todo el año, aunque se observa un mayor número de ellos en otoño e invierno.

RECOMENDACIONES

Es necesario mantener una higiene cuidadosa, principalmente de las manos y cambio de ropa, cada vez que se hayan frecuentado zonas con roedores. También se recomienda no introducir tallos, hojas o granos en la boca, no acostarse sobre bolsas o en el suelo, comer y dormir en habitaciones limpias y usar calzado cerrado.

Se incluye, además, la necesidad de mantener desmalezados los alrededores de la vivienda para evitar que las lauchas se acerquen a ella, disponer de lugares libres de maleza para los juegos de niños y no destruir la fauna depredadores de roedores tales como lechuzas, lechuzones, chimangos y gatos.